Un poco de historia

El Kendo, cuyos orígenes se pierden en la nebulosa de los tiempos, es el Arte de la esgrima japonesa. Los más antiguos relatos sobre la historia del Japón atribuyen al sable un origen divino, hasta tal punto, que es uno de los tres símbolos sagrados del Japón.

La forma y estilo del sable japonés con hoja curvada, NIPPON TO, apareció según todos los indicios hacia el siglo XII de la mano de hábiles artesanos que lo forjaban y templaban acompañados de ceremonias y ritos purificantes, encaminados a conseguir la protección de los Dioses.

 

Sólo los samuráis estaban autorizados a llevar dos sables, uno largo y otro corto, cuya posesión pasaba de padres a hijos. El sable o Katana era el alma y la vida del samurai, simbolizando, sus cualidades más preciadas: lealtad, honor, sinceridad, coraje, etc.

El Kendo, Ken Jutsu en aquella época, era de vital importancia para los guerreros samuráis. Su vida dependía de la habilidad adquirida en el manejo de la Katana, por lo que generación tras generación, guerreros y maestros en el arte del Ken Jutsu dedicaron gran parte de su existencia a crear y perfeccionar técnicas de combate con sable, que se enseñaban y guardaban celosamente.

 

Cada escuela pertenecía a un clan, estaban regidas por un maestro de prestigio reconocido, que únicamente, enseñaba a los guerreros del señor de dicho clan. Aunque puede decirse que los estilos ITTO RYU y SHINGAKE RYU se impusieron a todos los demás, especialmente al final de las guerras civiles, a lo largo de la historia existieron más de trescientas escuelas de Ken Jutsu. Cada una de ellas con diferentes técnicas y éticas, por lo que cada región o clan, en razón de las distancias y de las diferencias o enemistades, establecían su propia escuela. En todas ellas, el método principal de entrenamiento se desarrollaba a través de ejercicios formales preconcebidos llamados Katas, practicados con Katana o Bokken, sable de madera. 

 

 

En la época Tokugawa de la era Edo llegó la paz a Japón, y los frecuentes duelos mortales con Katana o Bokken fueron finalmente prohibidos. Se pensó entonces en una tercera posibilidad: utilizar el Shinai, sable de bambú inventado en el siglo XVI.

Fue pues, en la era Edo, cuando el uso del Shinai se hizo más popular. Con el desarrollo de diferentes elementos de protección, el combate con Shinai, precursor directo del Kendo actual, tomó cada vez más importancia, y su aspecto más dinámico, le hizo para muchos, más atractivo que el Ken Jutsu.

El Ken Jutsu, Kendo, nace como Arte de esgrima y Vía de formación integral. Su único objetivo ya no era acabar con la vida del adversario. Su meta principal es desarrollar la habilidad física, agilidad mental, el carácter espiritual; en definitiva, la formación del hombre como Ser Humano. Un nuevo horizonte se abre tras él.

 

En 1941, por sus altos valores educativos, la práctica del Kendo se hace obligatoria incluso en la escuela primaria. Más tarde, tras la Segunda Guerra Mundial, las fuerzas de ocupación prohíben su práctica y la de las demás Artes Marciales. En 1952 se permite de nuevo la práctica de las Artes Marciales y es en 1962 cuando el Kendo vuelve a ser obligatorio para los estudiantes de las escuelas primarias e institutos, con lo que el Kendo adquiere un gran auge. Actualmente lo practican en Japón más de veinte millones de personas, y es, el Arte Marcial más tradicional.

 En el antiguo Ken Jutsu, los ataques iban dirigidos a las partes no protegidas por la armadura, o bien a atravesar sus junturas, siendo frecuentes los ataques a las piernas. El Kendo moderno limita los puntos de ataque, pero deja gran libertad para atacar.

Existen diversas técnicas o puntos de ataque: Men (cabeza), Kote (muñeca), Do (tronco), Tsuki (garganta. De entre todas estas técnicas, el Shomen Uchi es la base de todas ellas, está considerado como principio y fin del Kendo